La formación y las selecciones nacionales de fútbol
Las selecciones nacionales de fútbol y su éxito deportivo, al igual que los clubes de fútbol, están directamente relacionadas a la calidad de sus planteles, pero con una significativa diferencia: entre las selecciones, no existe el mercado de jugadores.
¿Cómo se forman las selecciones nacionales? ¿Cómo alcanzan el éxito deportivo?
Un elemento central (y casi determinante), es la cantidad de jugadores de fútbol que tiene cada país jugando alrededor del mundo. Esto le otorga a cada selección nacional múltiples variantes técnicas y opciones a la hora de la conformación del seleccionado. Como así también una vara competitiva alta donde la mayoría de sus jugadores se encuentren entrenando y disputando en el más alto rendimiento a nivel mundial.
Sin un mercado de jugadores a nivel selecciones, el capital más importante pasa a ser la formación y promoción de jugadores. Argentina es, en este sentido, un ejemplo a nivel mundial.
La exportación de jugadores
Según un informe publicado por el Observatorio de Fútbol CIES, en 2024, la Argentina fue el 3er país en el mundo con mayor cantidad de jugadores de fútbol masculinos jugando fuera de su país, por detrás de Brasil y Francia:
1. Origins and destinations of football expatriates (2020-2024) – CIES
La diferencia entre los 3 primeros con el resto de los países del ranking es abismal y cada uno lidera la exportación de jugadores en confederaciones diferentes:
- Francia es líder exportando jugadores al resto de Europa: 948
- Brasil es líder exportando jugadores a Asia: 410 (lo sigue Francia con apenas 48).
- Argentina es líder exportando jugadores al resto de Latinoamérica: 518 (lo sigue Uruguay con 202).
El mercado de jugadores a nivel mundial no solo permite colocar un mayor número de futbolistas en el máximo nivel competitivo, sino que además promueve la aparición constante de nuevos jugadores o promesas en los clubes nacionales que vienen a reemplazar las ventas al extranjero.
¿Por qué es importante tomarlo como caso testigo?
Si tomamos las últimas 3 ediciones de la Copa Mundial de la FIFA (2014; 2018; 2022), la máxima competición internacional a nivel selecciones, observamos que tanto Francia como Argentina (en el podio de países exportadores) disputaron 2 de las 3 finales que se jugaron (incluyendo que el mundial que Argentina no llegó a la final, fue eliminada precisamente en manos de Francia); lo cual se explica en equipos altamente competitivos producto de la masiva aparición de futbolistas en sendos países. Sin embargo, en la lista de los 3 países con mayor cantidad de jugadores jugando en el exterior, aparece Brasil en el podio.
Fuerte caída en la exportación de jugadores
Cabe preguntarse por qué la selección verdeamarela no corrió la misma suerte que Argentina en los últimos 3 mundiales (misma situación se replica en la Copa América, donde jugó apenas una final de las últimas 5, mientras Argentina disputó 4). La explicación tal vez esté dada en un fuertísimo retroceso en la cantidad de jugadores exportados en los últimos 5 años:
2. Origins and destinations of football expatriates (2020-2024) – CIES
Si bien Brasil continúa siendo el país con más jugadores en el extranjero, si observamos el top 10 de los países que más crecieron en la exportación de jugadores en los últimos años, vemos que Brasil cae de un 1er puesto en la general en 2020, al 8vo lugar en 2024, siendo incluso, el país que menos crece en este aspecto en términos porcentuales. Ubicándose incluso, en cantidad, por detrás de países como Suecia y Ghana, y superando apenas en número a países como Japón y Colombia (finalista de la última Copa América).
Para poder entender la situación futbolística que atraviesa Brasil a nivel selecciones es necesario hacer un breve repaso por los principales cambios que sufrió el fútbol brasileño en los últimos años.
¿Qué cambió en el fútbol brasileño?
SAD -> Más cupo = más futbolistas extranjeros, menos brasileños
En los últimos 5 años, atravesó un fuerte incremento de futbolistas extranjeros disputando la primera división. Producto de la ampliación del cupo de extranjeros permitida, el Brasileirao pasó de tener un cupo de 5 en 2021 a 7 en 2023 y 9 en 2024. De la mano con estas modificaciones, la cantidad de extranjeros pasó de representar el 8,5% del total de quienes disputan el Brasileirao en 2019, al 21,4% actual.
Es decir, en los últimos 5 años, en el brasileirao se duplicó la cantidad de extranjeros. Esta situación implica no sólo un relegamiento de jugadores brasileños en el ámbito del fútbol local, sino que, además, como vimos anteriormente, una caída estrepitosa en la cantidad de futbolistas exportados producto de la reducción de la “vidriera” de jugadores.
Estas modificaciones en el cupo de extranjeros están apalancadas, en gran parte, por el desembarco de las Sociedades Anónimas de Fútbol y capitales privados que le permitieron al fútbol brasilero incorporar mayor cantidad de futbolistas de otros mercados en un marco de estabilidad macroeconómica que atravesó el país.
Este cambio drástico al interior del fútbol brasileño trajo aparejadas varias consecuencias:
- En primer lugar, se puede destacar un importante crecimiento en el nivel competitivo de los equipos de ese país. La alta competitividad no sólo se refleja en la paridad de las competiciones internas, sino que se traslada al ámbito internacional, donde los equipos brasileños ganaron protagonismo, sobre todo en la Copa Libertadores de América: las últimas 6 finales las ganaron equipos brasileños y en 4 de ellas ambos finalistas fueron de Brasil.
- En segundo lugar, como se muestra en el cuadro 2, hay un fortísimo retroceso en el mercado exportador de jugadores. Brasil pasó de ser el 1er exportador mundial en 2020 (con un 35% más que su perseguidor, Francia), a ocupar el 8vo lugar de los que más crecieron entre 2020 y 2024. La caída en la cantidad de jugadores vendidos en los últimos años es estrepitosa, lo que se traduce a nivel selecciones en menos capacidad de recambio en comparación a sus posibilidades históricas.
- Por último, producto de los dos puntos anteriores, la cantidad de jugadores brasileños no solo se redujo en términos %, en el extranjero, sino también al interior. En 2020, la cantidad de extranjeros en el Brasileirao no llegaba al 10%; cuatro años más tarde, los extranjeros superan el 20%. Esto significa, aproximadamente 75 jugadores brasileños menos disputando el Brasileirao.
Para terminar de abordar el caso de Brasil, es importante tener en cuenta el marco macroeconómico en el que las Sociedades Anónimas Deportivas se introducen en el país vecino.
A fines de 2021 se promulgó la Ley 14.193 (Ley de Sociedades Anónimas del Fútbol). En un contexto de creciente competitividad del dólar. Para los brasileños, el tipo de cambio, comparado con otros países de la región se encontraba en una estabilidad que le permitió en los años sucesivos realizar contrataciones de jugadores de alto nivel con mayor facilidad. Gracias a una apreciación del Real y el acceso a un “dólar barato”, el brasileirao incorporó figuras como Hulk, Paulinho, Payet, Coutinho, Depay y Thiago Almada, entre otros.
Esta situación económica que atravesó el país vecino durante los últimos años, es similar a lo que ocurre actualmente en la Argentina, donde un “dólar barato” le está permitiendo a los clubes locales realizar mayores y mejores incorporaciones que en mercados anteriores y, a su vez, sostener a sus figuras a base de salarios competitivos con la región (en el último mercado de pases se redujo notablemente la exportación de jugadores argentinos a Brasil).
Esta “burbuja” macro parece estar llegando a su fin en Brasil, donde la depreciación del Real (acumuló una pérdida del 27,35% contra la moneda norteamericana en 2024.) está dando lugar a un dólar cada vez más caro que se traduce en mayores dificultades a la hora de afrontar los salarios de sus planteles actuales. Un claro ejemplo de esto es lo que sucedió con algunos futbolistas del Botafogo que, una vez consiguió la Copa Libertadores, su dueño decidió migrar aquellos con contratos más altos hacia el fútbol francés. Lo que queda por ver es qué camino deciden adoptar de aquí en adelante los dueños de las SAF si la situación macroeconómica continúa tornándose desfavorable para sus inversiones.
En esta instancia nos parece un buen ejercicio preguntarnos ¿Qué sucede con la promoción y aparición constante de jugadores cuando los capitales privados abren la puerta a la contratación masiva de futbolistas extranjeros?